sábado, noviembre 26, 2005

Estado crítico de la crítica III

Como lo habiamos enunciado antes, la crítica esta mediada por el espacio público. La imperiosa necesidad de crear una crítica de arte vínculada a lo público es entonces un camino a seguir. Pero, ¿cómo hacer para que la crítica crítica, propia de lo público se despliege? Sin duda alguna Internet es un medio idóneo para tal empresa. Cierto, Internet está mediado por varios mecanismos de administración y control pero cada vez más esta relacionado con lo público. La crítica crítica que se despliegue en Internet podrá tener la capacidad de crear un espacio abierto a la discusión sin tener la tentación de instalarse en la "tiranía" del juicio valor propio de la crítica de corte institucional.

La crítica crítica es entonces ese lugar ideal del lenguaje donde se generan mecanismos de evaluación y descripción del objeto o artefacto, para crear líneas de comunicación entre el público, la obra y el mundo del arte que en últimas termina siendo el ente que acredita lo que es o no una obra de arte. En este sentido la crítica no sera solamente descriptiva como suele serlo, sino fundamentalmente evaluativa. Esto claro, se sitúa en las antipodas de la crítica eliminatoria y excluyente que solamente se ejercía para demoler una obra y por consiguiente al artista. Por el contrario, esta nueva concepción de la crítica, tenderá a crear un terreno de compresión entre lo que ha sido previamente seleccionado como objeto de análisis crítico, y el contexto artístico en el cual se mueve determinada obra.
De manera que esta nueva mirada de la crítica de arte, tiende a afianzar los mecanismos de evaluación de las obras de arte, en una época donde se da por sentado la aceptación de estas por el simple hecho de lanzarlas a lo público en un terreno expositivo. Además la crítica crítica está dirigida también a las curadurías que si bien disponen ellas de una mirada crítica, deberan también ser sometidas al ejercicio crítico. Sólo de esta manera se garantizará un adecuado manejo de la cosa pública dentro del mundo del arte.
Ricardo Arcos-Palma
26/11/05

jueves, noviembre 24, 2005

Estado crítico de la crítica II

Sin duda alguna la palabra crítica está vinculada al espacio abierto y público, al "âgora" y al "âgon". Esto determinada su apertura a las diferentes voces que deben componer toda crítica. Es muy frecuente encontrar en nuestro medio, la crítica de arte ejercida por un sólo individuo, quien generalmente está vinculado a instituciones, diarios, o revistas culturales. Esto implica, claro está, una cierta polarización de la mirada crítica frente a los intereses que se desprenden de tal relación de dependencia. La objetividad de la mirada crítica entonces, se ve viciada por tal relación de interdependencia.

Ahora en estos tiempos de ligerezas verbales, donde se anuncia la muerte de la crítica (además nada de extraño cuando sabemos que lo público está en vias de extinsión), es necesario repensar lo que significa la crítica. Pero quizá no sea la crítica "tiránica" ejercida con poder por un individuo, sino más bien, la crítica crítica, que está compuesta por varias voces y miradas críticas.

Sólo así podrá generarse un verdadero espacio crítico, y por ende abierto y público, es decir expuesto a las otras voces críticas, pues en últimas la esencia de la crítica es su exposición a ella misma. De lo contrario se convierte en simples comentarios.

Ahora bien, si damos por sentado que la crítica no existe o ha muerto como se dice por ahí, con cierta arrogancia, y que más bien se ha amalgamado con "la curaduría-crítica" y "la obra de arte-crítica", habría que preguntarse si tal amalgama, no termina desvirtuando el verdadero ejercicio crítico, para imponer de nuevo una figura "tiránica" de la crítica.

En resumen, creo conveniente que repensemos el espacio de la crítica, para así poder configurar una crítica crítica, consecuente por supuesto con lo público.

Ricardo Arcos-Palma
24/11/05

martes, noviembre 22, 2005

Homenaje a Genevieve Clancy


HOMENAJE A GENEVIEVE CLANCY
Por Ricardo Arcos-Palma

Hace poco, la presencia en medio de nosotros de la poeta y filósofa Geneviève Clancy se ha convertido en un recuerdo. Su muerte nos deja un extraño sin sabor en estos tiempos, sobre todo porque personas como ella comprometidas con el pensamiento y por ende con la vida misma, hacen realmente falta. ¿Cómo olvidar su voz en aquellas aulas del antiguo Saint-Charles de la Universidad de París 1, que nos hab, de Rilke entre otros, con tanta pasión? Su figura al lado de la de Jean-Michel Palmier, Michel Journiac, también ausentes y de Jean-Pierre Faye, Philippe Tancelin, Stéphanette Vandeville es ahora imborrable.

Ella no solamente fue mi maestra, sino también amiga, quién me ayudó a desplegar las alas en el mundo de la poesía, cuando me invitó a participar en una lectura de poemas colectiva en la UNESCO en París en esa primavera del 2001, junto a Jean-Pierre Faye, Bernard Benech, Philippe Tancelin entre otros.

Su obra esencialmente poética, transcendió el mundo de los libros para generar un verdadero movimiento poético, donde el sueño y la utopia siguen teniendo un lugar. Directora de la colección de Poetas de los cinco continentes en la casa de ediciones de L´Harmattan, ella estableció un nuevo continente donde los poetas generan una nueva mirada crítica al mundo en que vivimos.

Su compromiso transcendió las aulas universitarias y el confort que ofrece una sociedad como la francesa, para ocuparse de aquellos que aún no han encontrado una solución como en el Cercano Oriente tan conflictivo o al interior de su propio país con los que ella llamaba del "cuarto mundo", inmersos en la miseria más grande. Palestina para ella se convirtió en un real compromiso.

Geneviéve Clancy me enseñó lo que significa pensar y me mostró que otro mundo es posible, pese a todo, si se sigue guardando un sueño. Eso es algo que nunca olvidaré, pues el sueño es el alimento de la vida misma y la que la hace viable.

Aún veo su figura al lado de Philippe, Stéphanette, Iro, y Bonita en la última noche poética que pasé con ellos este verano en París. Yo atravezasaba la Rue des Ecoles para irme a casa y preparar mi regreso a Colombia; y pensaba cuando podría volverles a ver y ella del otro lado de la calle me gritaba con su inmensa sonrisa marcada por los años: " Nos abandonas!!!" mientras reía "buena Bogotá...", terminó diciendo mientras su mirada verdaderamente maternal me decía hasta pronto. Esas fueron las últimas palabras que le escuché. Pero nunca imaginé no volverle a ver, pues ella ya le había ganado varias batallas a la muerte.

Recuerdo verla en compañia de su inseparable hermano gemelo Philippe Tancelin, en sus lecturas de poemas. Recuerdo verla vestida de negro con su enorme flor que llevaba siempre pegada a su blusa mientras sus pasos hacían eco en los corredores de la Sorbona. Recuerdo nuestras apasionadas discusiones sobre política en el café L'ecolier, de la Plaza de la Sorbona, después de sus seminarios. En nuestro último encuentro, me confesó su desconfianza por el panorama mundial. Su sueño libertario paracía extinguirse... pero. Recuerdo verla con su gato. Recuerdo sus palabras inundando el recinto de clases.

Su cercanía al pensamiento místico se podía sentir en su poesía. Cada palabra tenía un gran valor en ella.

Querida Geneviéve, donde quiera que te encuentres, nunca te olvidaremos, tus discípulos y amigos, tu sombra anarquista persiste en cubrir la luz de la falsedad, para dejar que la verdadera luz brille.

para despedirme citaré uno de tus poemas:

Dans l'inmesure de l'écart
là où brûlent frères et choses
La question inconnue de l'écroce où meurt la graine.

Et toi mystère que les orgues du sens prennent pou un
défaut de plomb sur l'été.
Tu disperses la lumière au point de brisure de l'immobile divisée
des mondes.

Sous l'invisage de l'arbre intérieur des blessures,
l'automme où le miroir prend fin de cette beauté qui n'a
qu'un ciel pour aller....


Sabana de Bogotá.
23 de noviembre del 2005.

miércoles, noviembre 09, 2005

Estado crítico de la crítica.

A mi regreso al país, me encuentro con una serie de eventos y artículos en la red (esfera pública), que anuncian con bombos y platillos la muerte de la crítica. En estos tiempos del fin de las utopias, del fin de la historia, del fin de los grandes dicursos, del fin de la de responsabilidad de las instituciones, del fin de los museos, ahora se anuncia el fin de la crítica. Y me pregunto, ¿cúal crítica, si aquí apenas se ha desarrollado? No la hemos ni siquiera dejado nacer y ya la estamos enterrando. Quizá esto sea producto del sindrome post donde hay que acabar con todo aquello que huela a pasado, incluyendo la memoria. Y no solo se anuncia la muerte de la crítica y del crítico, sino que también se anuncia la reencarnación de la crítica en la curaduría-crítica y el arte-crítico. Esa ligereza del lenguaje por parte de algunos artistas y promotores culturales en Bogotá, me hacen repensar el papel del espacio público propio del ejercicio crítico.

Ahora bien, sin ánimo de asistir a nuestro propio entierro, aunque como se mostró en la película "Los Modernos" puede ser bastante interesante, creo que la crítica merece larga vida, y más aun en tiempos como estos donde el estado de la crítica es verdaderamente crítico. Esta bien que los artistas asuman un arte crítico, así como el curador asuma una postura crítica en su investigación, pero eso demuestra solamente una cosa: que la crítica lejos de morir aún debe afianzarse dentro del ejercicio crítico realizado por el crítico, pues así la crítica se ejerza por el curador y por el artista, eso no anula para nada la mirada del crítico que en últimas hace la crítica.

Ricardo Arcos-Palma
Bogotá 9 de noviembre del 2005.

Vistazos Críticos Audiovisuales cumple 7 años

Los cumpleaños no siempre son dignos de celebrarse, pero el proyecto de Vistazos Críticos Audiovisuales cumple ya siete años de existen...