domingo, diciembre 18, 2011

En PRIVADO: los artistas tienen la palabra.

 En PRIVADO: los artistas tienen la palabra.

El campo del arte en Colombia desde la última década, ha visto una ampliación de sus protagonistas, antes reducidos a un círculo bastante restringido. Esto hecho ha generado una ampliación de los discursos que giran en torno a las obras de artes y sus productores, mucho más lejos de los intereses de las instituciones del arte. Es así como han surgido espacios en la red como en Privado, editado por el comunicador social Iván Ordoñez, quien sin pretender asumir posturas críticas, ni curatoriales, ni tampoco casarse con circuitos o “grupos privilegiados” del arte como él mismo lo afirma, crea un espacio on-line independiente que da la voz a los artistas de diferentes tendencias y posturas. 


Aunque como él bien lo afirma solo le interesa el circuito bogotano, pues “yo soy bogotano” dice. Sus entrevistas se convierten en un material invaluable para aquellos que en futuro deseen ahondar en las obras de los artistas que aparecen repertoriados su blog. artistas como Edwin sanchez, Carolina Caicedo, Erika Diettes, Franklin Aguirre, Milena Bonilla entre otros hacen parte de este blog que sin duda es pionero en su género.

A ese material se le agrega una serie de traducciones que Ivan ha realizado a curadores y críticos de arte del circuito del internacional lo que amplia la mirada en ocasiones bastante reducida del arte contemporáneo. La entrevista que le realizamos hace algunos días en un café cerca al Park Way en Bogotá, da cuenta de varios temas, como la crítica de arte, la curaduría, entre otros temas. 

martes, noviembre 08, 2011

Vistazo Critico 101: El Planetario y la Galeria Santa Fe(A).


EL PLANETARIO Y LA GALERIA SANTA FE(A).

Por mucho tiempo nos acostumbramos en Bogotá a aceptar como propio, la existencia de la Galería Santa Fe, en un lugar transitorio. Dicen los que tiene algo que contar, que allí sucedió lo más importante de la plástica capitalina. Y yo comparto eso. ¿Cómo olvidar cuando éramos guías de esa magnífica galería aun precaria, en la década de los noventa? Los primeros trabajos de Mario Opazo o la curaduría de Ramiro Camelo quien reside desde entonces en Londres, titulada Somatofilia Express donde surgieron figuras como Ana Adarve. ¿Cómo olvidar la famosa y controvertida exposición El Nuevo Traje del Emperador que respondía a los ataques contra el arte contemporáneo de Hoyos desde El Malpensante a finales del siglo pasado? ¿Cómo olvidar las primeras experiencias de Jorge Jaramillo y luego de Jaime Céron que se iniciaba como curador emblemático por más de tres administraciones distritales? ¿Cómo olvidar el Premio Luis Caballero excelente premio? O ¿cómo olvidar que ahí se hospedó transitoriamente el Museo de Arte Moderno de Bogotá luego de dejar los predios de la Universidad Nacional, antes de irse a su sede definitiva? Por supuesto eso nunca se olvidará y esa labor les corresponde a los jóvenes historiadores de recoger toda esa memoria.

 
Varias veces fuimos a la Galería Santa Fe, con mi ex-esposa y mis hijos pero por carambola, mientras esperábamos la función matutina del Planetario. Hoy algunos pocos, quienes se han convertido en los voceros de un gremio inexistente como es el de los artistas, han decidido abrir un debate que no se ha dado en las altas esferas del gobierno distrital, para ver si la Galería Santa Fe debería irse o no del Planetario. Algo tarde diría yo. Lo cierto es que la galería se irá del Planetario muy pronto, por una decisión de la administración del anterior Alcalde que ha dejado la ciudad en obra negra a causa de los carruseles de la contratación. 

La actual administración saliente del recién creado IDARTES, ha tomado unas decisiones sabias, luego de escuchar a los expertos del campo del arte local. La galería se traslada y en su lugar se ha arrendado una hermosa casa de conservación estilo inglés en un barrio, donde décadas atrás vivía la burguesía local, y ahora viven artistas y cohabitan con grupos de teatro, corporaciones universitarias, editoriales, restaurantes y espacios de arte independientes, entre otros. Varios ven con preocupación el destino de la Galería Santa Fe en este nuevo sitio. Yo no sería tan pesimista.


Creo que el Planetario debe servir para lo que fue construido. Cuando el Alcalde del momento el Liberal Virgilio Barco decidió emprender tal construcción, iba de la mano con el entusiasmo  de la época de la conquista del espacio por el hombre. 1969 fue una fecha clave para entender esta trasnformacion urbana y cultural en Bogotá. El planetario albergó al MAM, al Museo de Ciencias Naturales y a la Cinemateca Distrital, por mucho tiempo. Ahora el Planetario recuperara la función por la que fue construido. Y por supuesto como en todos los lugares del mundo, donde existen espacios de tal envergadura, una buena cafetería y restaurante es deseable. No hay nada más agradable que tomarse un buen New York o comerse una deliciosa torta de chocolate acompañada de un buen café, frente al Parque de la Independencia y observar a los transeúntes que le atraviesan en compañía de sus perros o los que van y viene a lo largo de la Carrera Séptima entre la Iglesia de San Diego y la Torre Colpatria, pues esos momentos de contemplación y gran placer, no lo logran despertar, los esfuerzos de los artistas contemporáneos locales. Tan solo algunos por no ser tan inclemente en mi juicio. Por lo tanto toda discusión de si debe irse la cafetaria y quedarse la Galaría Santa Fe me parece esteril.

El Premio Caballero no desaparece para los que creían que se iva a terminar con este importante estimulo para las artes. Se transforma. Yo había insistido en varias ocasiones que es mejor entrar a participar ya premiado y terminar de una vez con el gran premio, controvertido por  cierto. También el premio vendrá acompañado por seminario internacional de curadores para dar mayor visibilidad a los que alli participen. Bravo a la actual administración de IDARTES por habernos escuchado y haber ampliado la bolsa de trabajo con más dinero para los artistas. Lo mismo debería hacer el Ministerio de Cultura, dándoles a los artistas más dinero para su producción  y dejar de premiar a curadores inexpertos e improvisados. El Premio Caballero se realizará en simultáneo en varios de los espacios independientes que serán aceptados previamente bajo licitación por IDARTES, consolidándose un eje cultural importante, así sea transitoriamente mientras la nueva sede de las Artes de Bogotá se construye.


Plaza de Mercado La Concordia, donde se proyecta para el 2014 la construccion de la nueve sede para las Artes en Bogotá. 
Sobre la nueve sede proyectada en la Plaza de Mercado de la Concordia, que promete por su ambición de crear espacios dignos de exposición en el subsuelo de la Plaza que sería rehabilitada, es sin lugar a dudas el espacio para las Artes que Bogotá necesita. Yo he sido uno de los pocos en defender este espacio y apoyar la administración y esperemos poder verlo en muy poco tiempo. Ya basta de resignarnos y conformarnos con espacios donde funcionan o funcionaban las cafeterías. Las artes en Bogotá, necesitan un espacio institucional que enaltezca esta labor algo olvidada desde hace décadas por las diferentes administraciones Distritales, quien en su afán de distribuir bien su presupuesto a instituciones privadas, no lo han concentrado en algo que tenga que ver estrictamente con la administración distrital.  Ojala nuestro nuevo Alcalde Gustavo Petro, logre conformar un equipo de trabajo que afiance el campo de las artes en la capital y dé desarrollo a lo que se esbozó en esta administración del IDARTES que termina en enero. 

Y ojalá se elimine de una vez por todas, el nombre de la Galería Santa Fe, que nos recuerda, no solamente la nominación de esa noble y señorial capital colonial, con todo ese abolengo de la Corona Española, sino que también nos recuerda lo más desagradable de la época inquisitorial. ¿Será que algún día dejaremos de ser el país del Sagrado Corazón de Jesús y seguir apegados a una Santa Fe? Lo único que me atraía con ese nombre era los nuevos camperos 4x4 o el equipo de fútbol del cual yo era hincha  antes de que surgiera el excelente Equidad; y valga la pena decirlo: no tengo carro y no asisto al estadio. No hay que olvidar que ese nombre Santa Fe, nos recuerda como no, al nombre fundacional que instituyó inicialmente Don Gonzalo Jiménez de Quesada como Nuestra Señora de la Esperanza y año después por cuestiones de evangelización el conquistador decide cambiar el nombre a Santa Fe de Bogotá.

La Santa Fe del conquistador aun se mantiene en los espiritus de los "bienpensantes" del gremio artistico.
Con la independencia de Colombia, se instituye del nombre de Bogotá que recuerda más el nombre indígena que defendían los ilustrados criollos y sólo 1991 con la nueva constitución, extrañamente quizá por el descuido de los redactores, quizá un (avispado) Obispo insinuó al oído del descuidado constituyente el nombre de la Capital como Santa Fe de Bogotá, al igual que en tiempos Coloniales donde se cantaba la gloria de Señor. Pues no señor, dijeron la mayoría de los constituyentes, el debate no se hizo esperar y la capital volvió a llamarse Bogotá. Solamente quedó, el nombre de una Galería, que a nadie le importaba sino tan solo a los artistas, un pequeño grupo de artistas y gestores culturales, que se beneficiaron de ella ampliamente por más de dos décadas y que se mantienen empeñados en llamarla Santa Fe y apegarse a ese lugar con condiciones espaciales y museográficas bien complicadas.

Ps: El último fin de semana fui en compañía del fotógrafo Fernando Cruz a ver la exposición de uno de los últimos nominados al Premio Luis Caballero. No había ni un alma, en esa Galería Santa Fe, tan solo un entusiasta joven estudiante que insistía en hacernos la visita guiada. Nada más apropiada esta exposición que dejaba escuchar un viento artificial generado por varios ventiladores donde unas telas colgadas del techo ondeaban como si se tratara de un verdadero lugar fantasma. El arte parece ya no interesar sino a los artistas y al mundo del arte y exclusivamente el día de la inauguración. ¿Esto no será lo propio de una época, donde las grandes ferias comerciales han ocupado el lugar de exhibición del arte, para atraer a los espectadores que desde hace tiempo ya no se interesan en el arte contemporáneo como lo hacen con el cine, el teatro o la danza? 

Por lo pronto esperaremos con entusiasmo que la nueva administración construya el esperado Espacio para las Artes de Bogotá que se llame como se llame, pero for favor, que por nada del mundo le vayan a llamar Santa Fe, lo cual sería continuar con ese exabrupto y negar los cambios históricos por los que hemos atravesado en este el país del Sagrado Corazón de Jésus.

Ricardo Arcos-Palma. 
Bogotá, Noviembre 8 del 2011.

viernes, octubre 14, 2011

Vistazo Crítico 100: MARCELO MEJIA / DYMAXION-PAISAJES FICTICIOS.


MARCELO MEJIA / DYMAXION-PAISAJES FICTICIOS.

Creo que a nivel formal las fotografías expresan  fielmente este concepto, en su aspecto obtuso nos previenen acerca de aquel punto máximo de tensión a donde podremos llevar esa enajenación del ser humano de la mano de la arquitectura y la transformación del paisaje.
Marcelo Mejía.

En esta ocasión Marcelo Mejía, quien se ha ido consolidando como uno de los artistas colombianos más importantes de su generación, nos sorprende nuevamente con una serie de fotografías, luminosas (en el sentido estricto de la palabra), donde los espacios arquitectónicos de ciudades imposibles hacen que la ficción genere nuevas posibilidades de habitar lo inhabitable. No se trata aquí de acercarnos a esas maneras, por cierto heroicas, de cómo los habitantes de las pobrísimas periferias de nuestras ciudades habitan en condiciones infrahumanas, sino por el contrario de mostrarnos de qué manera es posible generar una habitabilidad otra, diferente a la que nos proponen las utopías del urbanismo contemporáneo. 

 

Los espacios otros o heterópicos, que el artista nos había propuesto con anterioridad donde lo onírico se materializaba de manera especular y reflexiva se mantienen en esta serie de Paisajes Ficticios. Sin embargo en este caso, lo irreal se manifiesta de tal manera, que la realidad termina con-fundiéndose en los espejos de cristal y agua. La luz material fundamental en todo proceso fotográfico está aquí exaltada mediante un dispositivo eléctrico, donde la imagen translúcida adquiere aún mayor fuerza visual, acentuando así el carácter irreal y ficcional de aquellos espacios urbanos. Los materiales que configuran estas arquitecturas contemporáneas son de una u otra manera los detonantes de esos nuevos espacios oníricos o ficcionales; Mejía nos dice lo siguiente:

“Edificios institucionales y empresariales que han aparecido en las dos últimas décadas
en el entorno latinoamericano —siguiendo esquemas importados, cuyos derroteros
son el determinismo y el progreso— se configuran como paradigmas de estos no lugares
y heterotopias. Los materiales utilizados: vidrio, acero y aluminio, así como la fachada
flotante, reafirman el concepto alrededor del espejo —y el reflejo— que encierran estos
espacios. Detrás de la aparente pulcritud de estas estructuras se hace palpable una ruptura
del esquema territorial, social y antropológico. Sus deslumbrantes fachadas encierran el
espejo donde el individuo se presenta enajenado, incapaz de reconocerse ante su propio
reflejo pero estupefacto ante el espectáculo de él mismo engrandecido.”[i]


Las fotografías de Mejía son verdaderos objetos luminosos que manera de cajas de luz, entran en clara resonancia con las imágenes que representan. Yo ya había insistido en otras ocasiones que imágenes como estas logran revelar la fotogenia donde lo humano parece excluirse, desaparecer o invisibilizarse. Claro, esto parecería una exageración, pues en las fotografías del artista, aún hay rastros de la presencia humana: unos bañistas nadan plácidamente en una piscina en la terraza de un rascacielos; un ejecutivo maletín en mano atraviesa un inmenso hall de paredes grises que le lleva no sabemos a dónde, mientras el piso (un verdadero espejo) refleja el inmaculado cielo. En otras imágenes un discreto reflejo en una ventana delata la mirada vigilante de un guardia. Es precisamente este carácter espectral de lo humano que hemos llamado fotogenia. Y en la obra de Marcelo Mejía esta condición de la imagen es contundente y aquí radica la fuerza de su trabajo.

La palabra Dymaxion acuñada en 1930 por el arquitecto y científico americano Richard Buckminster Fuller, es un acrónimo de “dinamic maximun tensión” donde la proyección espacial tiende a eliminar las jerarquías espaciales que generan inevitablemente oposiciones: arriba vs. abajo, norte vs. sur, oriente vs. occidente como constan en la Proyección Cartográfica de la tierra a partir de un cuboctaedro. Estas oposiciones binarias, no solamente configuran nuestra posición en el mundo, sino también la concepción que de él tenemos y por ende nuestras acciones en él. Pero la dynamaxion hace también referencia a un proyecto de solución de trasporte donde un automóvil semejante a n bus pretendía solucionar problemas de estacionamiento, movilidad y economía de energía; un prototipo de habitación, que nunca fue construido por Fuller, también fue elaborado bajo el mismo principio de dinamismo. Marcelo Mejía toma prestado este término para desplegar su proyecto artístico, donde la tensión entre la dimensión humana y la espacial, viene condicionada por esa manera dinámica de desdoblamiento de la mirada, donde los reflejos y las reflexiones devienen verdaderas especulaciones ficcionales. 

De esta manera la Galería MÜ en Bogotá, siguen impulsando la fotografía contemporánea de gran calidad. La exposición se inagura mañana 15 de octubre.

Ricardo Arcos-Palma. 
Bogotá, 14 de octubre del 2011.


[i] Mejía, Marcelo. Heterotopías. De la fotografía como huella a la imagen como símbolo.

jueves, julio 14, 2011

IN MEMORIAM DE GUSTAVO ZALAMEA

La despedida de Gustavo Zalamea. Escuela de Artes Universidad Nacional. 2010.
Foto: Ricardo Arcos-Palma.


Gustavo Zalamea Traba nació en Buenos Aires en 1951 y murió recientemente en Manaos-Brasil tras ir en pos del Río Negro junto al artista Nelson Vergara y padecer durante algunos días una neumonía. Zalamea Estudió arquitectura en la Universidad Nacional de Colombia y antropología y diseño en la Universidad de Concepción, en Chile. Reconocido por sus dibujos y pinturas, trató recurrentemente el tema de lo urbano, centrado sobre todo en Bogotá y en la Plaza de Bolívar con un cierto tinte político.

Esta postura se pudo observar en la exposición “La Plaza 1979 –1999” del Museo de Arte Moderno de Bogotá en 1999. En este Museo fundado por su madre Marta Traba, realizó su primera muestra individual en 1986. A esta le siguieron exposiciones en Caracas, Quito y galerías bogotanas como la Diners y la Galería Santa Fe en donde expuso dentro del marco del Premio Luis Caballero en el año 2000. Durante su recorrido profesional recibió numerosos reconocimientos como el Primer Premio en el XXX Salón de Artistas Colombianos, una medalla en la V Bienal Americana de Artes Gráficas y, dentro del campo del diseño, el Premio Simón Bolívar por su trabajo en La Prensa y el Premio Nacional de Diseño Gráfico en 1993 por el logo del Museo Nacional.

Se desempeñaba como docente en la Escuela de Artes Plásticas y Visuales de la Universidad Nacional de Colombia donde era el director del Instituto Taller-Creación.  Fue director de la Escuela de Artes durante el periodo de las reformas académicas. Gran pedagogo, impulsó los Trabajos de Grado, que se convirtieron en el lugar de exhibición por excelencia donde los recién graduados se confrontan al mundo profesional.

 Gustavo Zalamea como Director de la Escuela de Artes. Reunión de Trabajo: de izquierda a derecha Trixi Allina, Clemencia Echeverri, Nelson Vergara, David Lozano Gustavo Zalamea, Raul Christancho. Foto: Ricardo Arcos-Palma.

No podré olvidar su generosidad cuando llegué a la universidad, donde nadie me esperaba tras haber ganado el concurso de excelencia 2017 en el 2005. Cuando le propuse abrir la materia Fundamentos de Ciencias del Arte en el 2006, la acepta sin reparos hasta que desaparece más tarde como producto de la reforma que él mismo impulso. Su labor como editor en el Instituto Taller Creación no tiene comparación: con la colección Sin Condición logró publicar lo más relevante de la producción local así como algunas traducciones que él mismo realizó del francés al español. A esta labor se le suma sus curadurías completamente incluyentes como "Emergencia", "En Tránsito", etc.

Cuando fui director del Museo de Arte de la Universidad Nacional (2008-2010) me entristeció ver que una de sus obras que hace parte de la colección del Museo, estaba deteriorada por la negligencia de la nueva administración que regía y rige el Museo. Para hacer visible esa colección emprendimos con la Escuela de Guías del Museo un programa que se llamó "La pieza del mes". Y precisamente comenzamos con un cuadro de Zalamea "El mar en la Plaza" pintado en 1978 que si estaba en mejor estado de conservación. El aceptó con gusto la invitación y nos habló generosamente de su obra. Esta fue la única versión que realizamos de la "Pieza del mes" pues poco tiempo después fui destituido de mi cargo directivo, debido a que el puesto fue suprimido completamente por parte de la Dirección Nacional de Divulgación Cultural bajo la mirada complaciente de las actuales Directivas de la Universidad. La colección quedaba una vez más al abandono. Las fotos de su participación se pueden ver en el siguiente link aunque la nota hable de su fallecimiento: aquí
 

Su obra más reciente estaba vinculada a la Balsa de la Medusa de Gericault, de la cual hacía variaciones donde la idea del fracaso y al mismo tiempo la esperanza estaba presente. Aunque en ocasiones no coincidíamos en nuestra postura política frente a la Reforma Universitaria y el destino de esta, se nos unió a una marcha estudiantil (cosa que me impresionó y me alegró sobremanera), que se dirigió a la Plaza de Bolívar, lugar que fue determinante para su obra en muchas ocasiones, donde veíamos naufragar el Capitolio Nacional o también veíamos sumergirse a una inmensa ballena, como Moby Dick tan importante para su imaginario plástico.

En esa ocasión se nos unió en una improvisada performance que seguía al maestro Dioscórides Pérez activo en esa marcha, donde todos nos tiramos al piso para insistir en la muerte de la educación pública de ese acto realicé una fotografía que ahora comparto con ustedes, pues Gustavo simulado su muerte, yacía en esas aguas de asfalto que en ocasiones inundaba la Plaza de Bolívar en sus obras. Hay algo de premonitorio en todo esto para alguien quien pensaba en el naufragio, en la "Isla de los muertos",... en fin nadie puede saberlo. Qué en paz descanses estimado Gustavo, tus colegas, alumnos y amigos te recordaremos por siempre con admiración, con cariño y respeto.


 
Gustavo Zalamea simulando su propia muerte en La Plaza de Bolivar, 
durante la marcha contra la privatización de la Universidad Pública en mayo del 2007. 
Foto: Ricardo Arcos-Palma.

Anexo algunos links donde se puede apreciar más sobre la presencia de Gustavo en nuestro contexto cultural.

Entrevista de Gustavo Zalamea con Eduardo Serrano: Revista Numero.
Gustavo Zalamea: Prisma TV Unimedios, Universidad Nacional de Colombia.

Ricardo Arcos-Palma, Bogotá julio 13 del 2011.





jueves, junio 16, 2011

Vistazo Crítico 99: EL CLAMOR DE LOS COTEROS DE CAÑA.


 FABIO MELECIO PALACIOS: EL CLAMOR DE LOS COTEROS DE CAÑA.

El tercer nominado al VI Premio Luis Caballero es el joven artista Fabio Melecio Palacios. Su obra titulada « Bamba, Martillo y Refilón » es una reflexión plástica en la que intervienen la instalación, el vídeo y la acción performancia. Esta obra insiste según las palabras del propio artista en una cuestión de la identidad (en este caso afro) y, « el clamor » de un sector social que ha dedicado el esfuerzo físico durante generaciones al trabajo de los cortadores de caña en el Valle del Cauca; región de Colombia donde el sistema de esclavitud se impuso desde épocas de la Colonia para el desarrollo económico pre-capitalista,  donde así se haya abolido la esclavitud, el trabajo mal remunerado sigue manteniendo un sistema injusto donde la explotación de la mano de obra es el común denominador.

Esta obra es una extensión de la obra Bamba 45, donde en esa ocasión el artista contaba con una cuadrilla de cortadores de caña que se disponían a realizar lo que hacen desde siempre antes de emprender la jornada de trabajo: afilar sus machetes. Esta labor la realizó frente a la Gobernación del Valle como para hacer visible lo que sucede en con esta población discriminada y explotada laboralmente. De hecho en el mismo año 2008, se realizó una de las huelgas más importantes de coteros de caña donde se denunciaba el mal trato y la mala paga a la que son sometidos estos trabajadores, quienes tienen que trabajar largas jornadas, cubiertos hasta la cabeza con trajes de protección en un intenso calor.
Antes de entrar a la sala de exposiciones nos encontramos con un símbolo donde vemos las letras BMR; el símbolo reproduce idénticamente el logo de la BMW. Luego entramos al recinto y vemos una serie de machetes que penden del techo de la galería a algunos centímetros de nuestras cabezas. Todo el techo está sembrado de esos machetes. Al fondo en el ala norte de la sala, nos encontramos con tres bases sobre las que reposan cuidadosamente dobladas una camisa, con nombres, un par de guantes y un afilador y protectores de piernas. Al frente de estos objetos sobre la pared, reposan los machetes que utilizaron los tres coteros que hicieron la acción de afilarlos frente a los asistentes. Uno de esos coteros es el padre del artista.

 
Ver esos individuos, sacados de su contexto en un espacio expositivo no deja de crear una cierta tensión sobre lo que se muestra como arte. Pero esta obra si tiene una virtud es precisamente esa: desbordar el terreno del arte para llegar y tocar del plano social. ¿Esta obra es política? Sin lugar a dudas, pues pone de manifiesto y hace visible las condiciones laborales en pleno siglo XXI, de una parte de la población de origen afro, margina y olvidada por los medios de comunicación. Independiente de si esta obra gana o no el Premio Luis Caballero, pues falta aún ver los otros nominados para dar un dictamen, si logra abrir una ventana sobre la realidad social, y es en este sentido que esta obra es una de las más importantes expuestas ahora.

En este sentido esta obra no es fabuladora, no pretende recrear otra realidad: el artista nos muestra una realidad, la de una población en particular, la de su familia, la de su propia historia. Lo único que para mí aún me deja desconcertado es el logo que se encuentra a la entrada de la exposición: no entiendo la relación entre este logo que alude a una fábrica de automóviles alemana y lo que encontramos adentro. Hablando con la artista Liliana Angulo quien realizó una excelente charla sobre el artista y su obra, ella insiste en que ese logo crea una relación con la idea del trabajo capitalista. En fin, creo que es lo único que no va en esa obra, pero indudablemente esto no le quita mérito a la obra que hasta ahora es una de las más contundentes.

Ricardo Arcos-Palma. Bogotá, 15 de junio del 2011.


Postscriptum: El premio Luis Caballero, no me cansaré de decirlo, debería replicarse a nivel de los Salones Regionales y Nacionales de artistas. En esta versión hay artistas de otras regiones lo que ha roto el centralismo capitalino del Luis Caballero. ¿Será impensable ver un salón regional y un salón nacional con artistas financiados por mérito y no un salón regional y nacional donde se financian curadores que hacen todas las piruetas posibles y por haber para hacer cada vez más invisibles a los artistas y sus obras? El Ministerio a la cabeza de Jaime Cerón el asesor de Artes Plásticas, debería tener en cuenta el ejemplo del Luis Caballero, que sin duda ha logrado más en cuanto al estímulo y visibilidad de los artistas y sus obras que lo que han logrado las últimas versiones de los Salones regionales y nacionales. La última versión del regional y nacional daba verdaderamente vergüenza.

Eche un vistazo al vídeo:


sábado, junio 11, 2011

Revista Calle 14: una apuesta al pensamiento crítico.



 REVISTA CALLE 14: Una apuesta al pensamiento crítico.
 Se ha establecido bajo la dirección de nuestro colega Pedro Pablo Gómez, la complicidad del entonces Decano de la Facultad de Artes-ASAB Ricardo Lambuley y, de los miembros de los comités científico y editorial,  que desde sus inicios la Revista Calle 14 (con tan corta edad y ya indexada,) los artículos, ensayos y reseñas que nutren cada número, sean de calidades y cualidades incuestionables y de muy alto nivel académico. Se ha establecido que sus participantes en cada número, realicen verdaderos aportes desde las Ciencias del Arte que nutren el Campo del Arte y posibilitan una mejor comprensión del presente, por cierto complejo en estos tiempos donde las corrientes neoliberales hacen aún estragos en nuestras sociedades. Donde un pensamiento acrítico propio del relativismo postmoderno -tal como lo confirma Jacques Rancière- ha hecho estragos en el medio cultural, en particular el colombiano, donde se grita a los cuatro vientos que el pensamiento crítico ha muerto y que la Academia no tiene ya nada qué decir.

Para asegurar tal nivel académico, la revista cuenta con un buen número de lectores evaluadores externos, quienes aseguran objetividad en los criterios de selección de los textos que harán parte de la publicación, luego que los comités han decidido trabajar sobre determinada temática.


La Revista Calle 14, sin lugar a dudas, será un material invaluable e imprescindible para todo aquél que desee sumergirse en los problemas que circundan y atraviesan el campo del arte de nuestra época.  Su formato en versión digital, transciende los limites de circulación del papel y logra conectarse con las exigencias de nuestra época, donde cada articulo se puede consultar y bajar de la red. Con esto la Academia, la Facultad de Artes de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas,  le cumple a la ciudad, a la región, al país y al continente, pues lo que ha pretendido esta publicación desde sus inicios, es permitir la superación de las fronteras del saber, que como bien sabemos son en su gran mayoría mentales. 

 

Este era el espíritu que animaba a toda una generación en los años cuarenta en nuestro país, antes de ese nefasto año de 1948 [cuando se perpetra el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán],donde la hegemonía conservadora con alianza de los sectores retardatarios del liberalismo, nos sumergió en un conflicto político del  cual aún no salimos. Me refiero a la generación de los años cuarenta del siglo pasado, donde personajes como Gerardo Molina (Socialista) quien fuera nombrado Rector con la complicidad del Presidente Alfonso López Pumarejo (Liberal). Estos personages lograron darle al país una universidad de talla universal, y abrir el espectro de la enseñanza universitaria a las clases medias y populares e impulsar una publicación [Revista Universidad Nacional, en su primera etapa] que despertaría el espíritu crítico de personajes como Rafael Gutiérrez Girardot, Camilo Torres, Gabriel García Márquez, Gaitán Durán, Gómez Valderrama, Eduardo Zalamea y entre otros del país y del continente lo que posibilitaría años más tarde el surgimiento de otras universidades públicas, insistiendo en que el destino de un país en desarrollo está fundamentado en la educación de sus ciudadanos. Luego las reformas conservadoras del Frente Nacional, echaron al trasto este proyecto de modernización cultural y política, sumergiendo al país en un conflicto armado del cual aún no salimos.

Hoy más que nunca, esa generación olvidada, merece rescatarse del olvido y de una u otra manera con el proyecto cultural y pedagógico establecido con la Revista Calle 14, (y creo que mi colega Pedro Pablo Gómez está de acuerdo en ello) se rinde tributo a ese esfuerzo de toda esa generación  de académicos que por fortuna se extiende en el tiempo.

Ricardo Arcos-Palma. 
Bogotá mayo del 2011.

Entrevista a Pedro Pablo Gómez:










miércoles, junio 01, 2011

ESCANER CULTURAL: 12 años.



ESCANER CULTURAL: 12 años.


El 19 de mayo del año en curso, en Santiago de Chile se lanzó el libro Escáner Cultural [12 años], bellamente editado con aportes del FONDART del Gobierno de Chile. Este libro recoge largos años de trabajo y de complicidad intelectual que se reunió alrededor de un proyecto liderado por Yto Aranda, artista plástica quien a mediados de la década de los noventa del siglo pasado, decidió incursionar en la tecnología computacional y la red, para crear un revista cultural, pionera en su país y en América Latina frente a las nuevas posibilidades que ofrecía la Internet. 

El libro recoge textos de Cara Lara, César Horacio Espinosa, Marcela Rosen, Araceli Zúñiga, Yto Aranda, Clemente Padín e Italo Tello así como testimonios de sus columnistas Alberto Caballero, Álvaro Oliva Mackay, Brisa MP, Carlos Osorio, Carlos Yusti, Carolina Benavente Morales, Diego Cerda Seguel, Fernanda Bargach-Mitre, Francisco Arroyo Ceballos, Gabriela Alonso, Isabel Abedrapo Rosen, Juan José Díaz Infante, Lila Pagola, Marcus Vinícius, Mario Rodríguez Guerras, Muñoz Coloma, Pedro Pablo Bustos, Raúl Hernández, PiwkeWerken, Totoy Zamudio, Tulio Restrepo Echeverri, Valeria Radiagrán, Vicky Larraín, Ximena Jordán y quien escribe este texto.

Yto Aranda, Ricardo Arcos-Palma y Marcela Rosen. Santiago de Chile, mayo del 2010.

El ímpetu de Yto Aranda a quién tuve la fortuna de conocer personalmente hace un año, ha logrado mantener una revista no sin ciertos sin sabores, como cuando le atacaron su sitio web y últimamente le quitaron el apoyo del hosting. Sin embargo la tenacidad de Yto y la solidaridad de sus amigos como Marcela Rosen terminan imponiéndose y Escaner Cultural sigue siendo una de los referentes culturales más importantes del continente.

Me uno a la celebración de los doce años de Escaner Cultural, celebrados con el impreso, como para borrar la leyenda que lo digital no deja huella en lo material. Escaner Cultural ha logrado realizar un esfuerzo importante en materia de opiniones, reseñas, artículos y críticas culturales, que han roto con la idea de que la cultura no le interesa a nadie; contribuyendo así a mantener espacios y motivar otros nuevos espacios en la red, como Liberatorio animado por el crítico y filósofo Jorge Peñuela y su equipo entre quienes están Ricardo Muñoz y Christian Padilla, espacio que se perfila también como uno de los más trascendentes en Colombia. 

Bravo querida Yto y desde Colombia mis más sinceras felicitaciones por tan oportuna publicación que ahora tengo en mis manos.

Ricardo Arcos-Palma. 
Bogotá, junio 1 del 2011. 

Entrevista a Yto Aranda en Santiago de Chile:


martes, mayo 10, 2011

CARTA ABIERTA A GUILLERMO VANEGAS.



 EL SUEÑO DE GUILLE O LA PESADILLA DEL ESTUDIANTE MEDIOCRE. 
Carta abierta a Guillermo Vanegas.

Ante un texto de Guillermo Vanegas, publicado en Esfera Publica, donde otra vez yo soy el blanco de sus ataques (al menos esta vez no es un seudónimo) va esta carta de respuesta. Vale la pena preguntarnos al mismo tiempo, ¿por qué algunos protagonistas de Esfera Pública ( Vaughan, Albarracin, Ospina, etc) persisten INCESANTEMENTE en tomarme como blanco de sus ataques? El texto de Vanegas que va en esa dirección y que pretende ser crítico con un programa de maestría, uno de los más importantes del país, es completamente desenfocado, calumnioso, injurioso e injusto con los colegas que hacen parte de este programa, profesionales de renombre nacional e internacional; además, el centrar su ataque a mi gestión, que no tiene ni un año, es un verdadero despropósito. Todos saben que cuando uno asume un cargo administrativo como el que yo ostento, recoge buena parte de la administración anterior. Vale la pena aclarar que el señor Vanegas ha estado ausente de esos procesos, pues cuando fue alumno nuestro, fue en el periodo del 2008 y 2009 y en ese momento la maestría estaba dirigida por otro colega. Lo invitamos a que en vez de estar regando tan mala leche pro todo lado, pida reintegro al programa y se gradue con honores si es que es capaz de tamaña empresa. En fin, al mal tiempo buena cara y aquí va la respuesta con algo de humor. Espero no le caiga tan mal esta sentida respuesta por humor al arte. 


Un día Guille soñó que podría ganarse la vida como profesor universitario y salir del hoyo. Tras haber estudiado pregrado de psicología en una universidad del Estado y, ganarse un premio de ensayo patrocinado por el extinto IDCT, otorgado por unos jurados que lo han inflado hasta no poder más, se enteró que su sueño podría ser realidad, pero “solamente si saca un diploma de maestría mijo”, o "le carga la maleta a un profesor" le aconsejaron sus mentores que hicieron lo mismo y, que son los mismos que despotrican de la universidad pública mientras ésta les paga su año sabático o les financia sus estudios doctorales. Decidió entonces ponerse a estudiar: “qué vaina otra vez tener que entregar reseñas, leer libros pesados y asistir a clases” se dijo el pobre Guillermo Vanegas, soltando tremendo suspiro; pero tomando fuerzas quién sabe de dónde diablos y endeudando hasta el alma, decidió matricularse en un programa de postgrado de la Universidad Nacional de Colombia.

Sin embargo, su sueño implicaba ciertos sacrificios como levantarse temprano, ir a la biblioteca, escribir como un condenado, leer y lo peor, pagar una matrícula que para nada es regalada, así el diploma de maestría sea de una universidad pública, que por cierto de pública tiene ya muy poco.

Su ingenuidad le llevó a pensar que obtendría su diploma con el anhelado sueño de ser profesor universitario, con el sólo hecho de estar matriculado. Pero no fue así.

Su sueño rápidamente se tornó en una verdadera pesadilla cuando los profesores del programa universitario le exigieron reseñas, ensayos, y lo mínimo que se le exige a todo estudiante: asistencia. Desde entonces decidió irse por la más fácil: ser parte del "prestigioso" grupo de curadores, que se reparten el presupuesto del Ministerio de Cultura: LO. De su curaduría Préambulo, premiada con una buena cantidad de dinero, salieron reflexiones tan profundas como la que se puede ver y escuchar pinchando aquí. Aunque no todo tiene éxito como cuando pretendió curar la obra de Antonio Caro sin su permiso y todo se le fue al trasto cuando el artista le exigió que no siguiera utilizando su nombre.

Nuestro aventajado estudiante optó por marginarse completamente de los pocos seminarios que inscribió y no se supo más de este connotado personaje, hasta que la universidad le recordó que había perdido su condición de estudiante por el simple hecho de haber postergado su matrícula (sin pagar) en varios semestres y pretendiendo estar terminando su tesis sin ser estudiante regular.

Acto seguido el pobre Guille, decidió emprender una batalla, de entrada perdida, contra el programa de maestría que le abrió las puertas. De ahí mi respuesta a su carta. El pobre Guille pensó que obtener un diploma de maestría de una universidad pública, como en la Universidad Nacional de Colombia, era tan fácil como entrar en triciclo pedaleando perezosamente por la entrada principal de la institución y salir en poco tiempo por otra puerta con el mismo ritmo y con un diploma Honoris Causa bajo el brazo. ¡Qué ingenuo!

Su ingenuidad, inspirada en algunos personajes que denigran de los profesores, siendo profesores y  escupen sobre la universidad pública, mientras éstas les paga su año sabático y un sueldo digno,  le ha llevado a dejar su sueño por el suelo. Y lo peor ha logrado demostrar que la ignorancia es Reina y Soberana de aquellos que permanecen en el hoyo o en la olla. “Adiós maestría, adiós mis milloncitos, adiós a la posibilidad de ganarme unos pesitos de más como profesor magister de una universidad” se lo escuchó rebuznar en los predios del Alma Mater con el rabo entre las patas.  

Ricardo Arcos-Palma.

post-scriptum

Acabo de ver el nuevo post de nuestro querido Guille en Esfera P. Sin duda ahora sus queridos escuderos Albarracin &  company van a socorrerlo. Un poco de diversión para la jauría. ;-] pero mientras tanto, estimado Guillermo Vanegas siente cabeza y pida reintegro, aún está a tiempo y siempre las puertas del programa que tanto le quitó el sueño estan abiertas para usted.

post-scriptum dos:
El Comité Asesor del programa que yo dirijo, la Coordinación y el Consejo de Facultad han dado su aval, luego de que Guillermo Vanegas haya pasado una carta a la coordinación pidiendo el reintegro. Me alegra mucho que haya sentado cabeza y para que no sienta que todo ha sido una pérdida, logre terminar su tesis, esperamos con honores. Y ahora pues nada, a asumir su papel de estudiante.

post-scriptum tres:
Nuestro aventajado estudiante finalmente logró terminar su tesis que tanto le quitó el sueño. Pero como no se le puede pedir peras al olmo, los jurados de tesis le dieron una lección: su tesis ni siquiera fue aprobada. !Qué lástima¡ Enfin, tendrá sin duda que seguir fungiendo y fingiendo de profesor de historia y teoría del arte; qué vergüenza para sus estudiantes. Increíble pero cierto. Y conste que yo ya no estaba de director del programa en cuestión. 

miércoles, abril 27, 2011

CENSURA A LA LIBERTAD DE OPINION.


CENSURA A LA LIBERTAD DE OPINION


El pasado 11 de abril, hice publica en mi columna Crítica Mínima de el diario El Tiempo de Colombia, un texto titulado Requiém por el Salón Cano. En esta columna me atreví esta vez, no solamente a hablar de arte, sino también a criticar un estado del arte, en particular a una institución que conozco muy bien porque fui su director durante un tiempo. En el texto de opinión hago una crítica el manejo que se la ha dado al Museo de Arte Universitario de la Universidad Nacional de Colombia,  el cual, insisto ha perdido su orientación académica: muestra de ello es la "desaparición" o transformación del Salón Cano que es tan solo la punta del Isberg.

Este texto generó como era de esperarse, un debate al interior de la academia y, una fuerte y desafortunada reacción por parte de las directivas universitarias implicadas en el asunto (Dirección de divulgación Cultural de la misma institución universitaria), quienes de manera autoritaria, enviaron una carta a la dirección de el periódico, pidiendo rectificación a dicho texto, lo que constituye sin lugar a dudas, un verdadero atentado contra la libertad de opinión.

Esto ha generado una presión a los editores, quienes han decidido no seguir publicando mi columna de crítica desde entonces.

Hago público este debate.

Ricardo Arcos-Palma. Bogotá, 27 de abril del 2011.




sábado, abril 23, 2011

Vistazo Crítico 98: Yann Toma y su Incursión en la ONU.



 El Presidente de Ouest-Lumière tiene asiento en la ONU.
Exposición de Yann Toma en la Valenzuela Klenner Galería.


“Las empresas críticas se inscriben en la duración, es allí donde reside su particularidad. Ellas son frecuentemente las empresas de toda una vida. Detrás de ellas el individuo desaparece voluntariamente. Ellas operan como sistema global y como estructura instalada en el tiempo para interpelar directamente los fenómenos del mundo. En esto, son portadoras de una dimensión política”. Yann Toma. Les entreprises critiques.

    Desde hace varias décadas, frente a una globalización comercial predadora, que no conoce fronteras y que arrasa con los pequeñas compañías y mercados locales, el artista contemporáneo asume una posición y trata de crear lugares de reflexión plástica y crítica: se convierte en un verdadero exota (Nicolas Bourriaud. Radicante) que recorre el mundo instalando su visión crítica. En el año 1991, Yann Toma artista francés, decide “comprar” una antigua empresa de electricidad que había perdido su posibilidad de existencia en el complejo mundo del mercado.

    La empresa Ouest-Lumière comienza a devenir el lugar de cuestionamiento crítico, donde el artista deviene el presidente a vida. Recuperando elementos de archivo de esta extinta compañía de electricidad, el artista se apropia de una red simbólica, una infraestructura de fábrica, la cual se convirtió en un territorio de investigaciones y la materia misma de su actividad artística. Su proceso de trabajo visa una autonomía absoluta y la proyección del artista como motor económico y político de la innovación mundial. Para alcanzar este objetivo, él sesiona permanentemente en la Asamblea General de la ONU como estrategia de inmersión en la realidad política.
 Yann Toma. Fotos Ricardo Muñoz. www.liberatorio.org

    Esta experiencia artística tiene un antecedente: en el año 1966 el artista canadiense Lain Baster crea su empresa “N.E. Thing Company” la cual es tomada en serio por el mundo empresarial, generando una incursión crítica al interior del sistema financiero de manera viral. Este dispositivo político, abre la puerta a nuevas experiencias, claramente enraizadas en presupuestos situacionistas que generan nuevas maneras de pensar nuestra relación con el mundo empresarial que domina nuestras sociedades contemporáneas.

    Ouest-Lumière se convierte en una verdadera multinacional que despliega energía artística, instalando agencias y filiales en varias partes del mundo: India, Estados Unidos, Islandia, Suecia, Japón, Francia y China. Muy pronto se instalaran las primeras agencias en Latinoamérica: Colombia ha acogido con entusiasmo este proyecto iluminador para escapar del oscurantismo artístico, dice irónicamente el Presidente de Ouest-Lumière quien ha escogido dos ciudades para instalar su empresa luminosa: Bogotá y Cartagena de Indias.
    El Presidente de Ouest-Lumière, durante la segunda Cátedra Franco-Colombiana de Altos Estudios, habló en la Biblioteca Nacional el lunes 11 de octubre del 2010, sobre “el artista emprendedor y la empresa/mundo”. El artista afirmó: “quien se interesa hoy en el arte contemporáneo, está obligado a constatar que no es una, ni dos, sino una multitud de empresas de artistas que tienen su lugar en el corazón de los dispositivos institucionales mundiales. Cada una de ellas, inscrita históricamente y estratégicamente, distribuye un proceso de trabajo, desprendiendo quizá una parte de esa espiritualidad que Beuys consideraba en su tiempo como necesario al devenir de la empresa. Pues el devenir-empresa del artista no es un llamado a oponerse irónicamente al sistema de la empresa sino más bien a interrogarse sobre el lugar que ocupa el individuo hoy”. 

Las empresas críticas logran hoy señalar las fortalezas y debilidades de un sistema global basado no el intercambio de valor simbólico, sino el intercambio de valor monetario. Cuando el artista decidió instalarse en la Organización de las Naciones Unidas, su obra logra penetrar de manera contundente la realidad. Pero no cualquier realidad: el lugar donde él se instala, es el lugar mismo donde el poder mundial decide de las cosas más importantes y transcendentes.
   
Esta incursión en la realidad, tal como lo demostré en el seminario Art & Flux en la Sorbona el 14 de diciembre del 2010, está muy relacionada con la manera en que el arte crítico particularmente el del artista-empresario, logra incidir estéticamente en la realidad. La ficción en este caso deviene verdaderamente operacional para transformarse en cuestionadora. Ya estamos cansados de simulaciones el arte reclama realidades; esto no es nuevo si tenemos en cuenta que el arte siempre ha estado vinculado a la realidad.

    Cuando vemos a Yann Toma, sentarse al lado de los grandes presidentes y sus cancilleres, o tomarse una foto en la sala de juntas de la ONU, nos hace pensar en los lugares del poder. Su obra logra unir de manera contundente la palabra: arte y vida. No hay fabulación o parece no haberla en su obra.
    
    Yann Toma logra instaurar un dispositivo representacional que nos interroga de frente sobre las maneras en que se toman las decisiones que afectan el mundo. Fotografías, vídeos, sus folletos y también su carnet de acceso al recinto de la ONU, hacen parte de la serie de objetos que ahora hacen parte de la obra del artista.

    Hay que anotar que el artista asume posiciones en comités de dirección en la Unidad de Formación e Investigación en la Sorbona UFR04, desde que era estudiante en la década de los noventa del siglo pasado. Siendo delegado estudiante ha asumido hasta hoy cargos en las más altas instancias de su facultad como el cargo de Representante de Relaciones Internacionales.

    La incursión en la Organización de las Naciones Unidas, por parte del Presidente de Ouest-Lumière, es una incursión en el mundo real donde se toman las decisiones más importantes y se discuten las acciones más transcendentales del planeta. En conversación con el artista, Édouard Glissant logra poner en evidencia lo que significa estar en la ONU como lugar de la “relación”; la ONU:  “Es un alto lugar de la relación pero esta se realiza de una manera no terminada e incompleta. Es un lugar de la relación. Y es por ello que es importante.”

    En efecto, ese alto lugar simbólico es sin lugar a dudas donde la sola presencia del artista abre en el mundo del arte, una dimensión política capaz de poner en juego las relaciones de poder. Pero la pregunta que surge es: ¿Cómo es posible que un Presidente a vida de una empresa de energía creativa logra hacer parte de un selecto grupo de mandatarios? ¿Cuál es la importancia de estar ahí presente? ¿Qué significa estar en el pódium donde se realizan los grandes discursos o presidiendo una mesa vacía, pero símbolo de las más altas discusiones?  
 
    Édouard Glissant en conversación con el artista insistía al respecto: « Estar presente en la ONU y estar a cargo de representar OL en la ONU. Eso no puede estar preparado por discursos ni por conceptos. La presencia y el lado eléctrico deben funcionar. No se debe preparar grandes discusiones. Hay que ir, se debe ir”.

    Cuando el pensador de la errancia, insiste al artista, que si se instala en la ONU, no es para hacer lo que hacen los otros dignatarios del mundo; por el contrario, se trata de dejar el lado discursivo de la palabra y los discursos, por la sola presencia corporal, por la presencia muda y silenciosa del cuerpo, que paradójicamente habla y dice con mayor fuerza lo que tiene que decir. El sólo hecho de estar presente en tal reciento, ya es una puesta en escena, formidable que va más allá, donde las palabras se tocan. En este sentido esta incursión en la realidad por parte del artista es una verdadera incursión en lo político, pues el arte es absolutamente político no porque quiera serlo, sino porque en verdad lo es por su propia acción. Glissant concluye: “El arte descarnado no es aquél que quiere ser político, es el arte que es político desde que se expresa. El arte descarnado es aquél que lo es desde que se presenta, claramente u oscuramente.”

    En estos términos, el artista logra que su obra se inscriba dentro de una concepción del arte político tal y como Jacques Rancière lo entiende: como una división del mundo de lo sensible. La incursión en lo real, por parte de OL, logra dividir y operar dentro de lo sensible y por ende dentro del mundo real, sin crear una separación entre el arte y la vida, entre la ficción y la realidad. Por el contrario, cada vez que se presenta esta opción, podemos darnos cuenta que todo es realidad.
 Richard Shusterman, Richard Conte, Yann Toma, Bruno Lacrampe, Ricardo Arcos-Palma.
Foto Ricardo Muñoz. 2011. Galeria Valenzuela Klenner.

    En este sentido, la fotografía cobra un papel determinante dentro de la obra de Yann Toma, donde, esta se convierte no solamente en un documento que señala la mencionada incursión en la realidad, sino que también logra concretar un imaginario propio del mundo empresarial. Es por eso que lo más importante es sin lugar a dudas, esta manera de ver el mundo, frente a una sola realidad.

    Las fotos que testimonian de esta incursión del artista, como aquella que nos muestra al Presidente de OL con el Secretario General de la ONU Ban Ki-Moon, o aquellas donde el recinto sirve de telón de fondo, logran realizar una inversión radical de lo que significa estar de está lado de la realidad y del otro. En efecto, el artista al incursionar en ese lugar, logra ficcionar la realidad de ese recinto, pero al mismo tiempo inoculando ese grado de ficción, logra instalar un grado de sospecha sobre lo que significa la realidad.

    Una de las imágenes que sorprende, es aquella donde vemos al artista, situarse frente a la gran mesa de deliberaciones en el momento donde no hay nadie en el recinto tan sólo él. Esta extrema soledad, acentúa la idea de lo que significa, estar solo al frente de la imagen del poder. En efecto como decía Michel Foucault a propósito de qué es un autor, el poder, la figura del poder, al anularse crea otra imagen de poder, o mejor un espacio vacío que vendrá a ser ocupado por otra figura del poder.

    Esta especie de vacío es llenado por el artista con su propia figura, donde se recrea un nuevo espacio de poder donde, esta vez la figura del Presidente a Vida de Ouest-Lumière se convierte en el sólo y único dignatario; como si esta multinacional, como si esta empresa crítica luminosa, lograse irradiar un lugar donde ya no brilla nada, donde la luz y Les Lumières parecieran haber desertado desde hace ya bastante tiempo.

Ricardo Arcos-Palma. París-Bogotá, 2010-2011.

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